
PINAMAR: LA FRONTERA DONDE MUERE EL SENTIDO COMÚN
De un lado, la postal perfecta: playa, verano, redes sociales y descanso. Del otro, apenas unos metros más allá, cuatriciclos manejados como misiles, UTV sobrecargados y camionetas que confunden los médanos con pistas de carrera.
En Pinamar existe una “frontera” que no divide países ni provincias, sino algo mucho más frágil: el sentido común. No figura en ningún mapa oficial. No aparece en guías turísticas. Pero todos saben dónde empieza: en ese límite invisible donde las vacaciones se mezclan con la imprudencia, la velocidad y la falta total de control.
Se llama, con ironía casi cruel, La Frontera. Y cada verano confirma que el nombre no es casualidad.
Del lado del folleto… y del lado del peligro
De un lado, la postal perfecta: playa, verano, redes sociales y descanso.
Del otro, apenas unos metros más allá, cuatriciclos manejados como misiles, UTV sobrecargados y camionetas que confunden los médanos con pistas de carrera.
El resultado se repite cada temporada: más de 250 accidentes al año, heridos graves, fallecidos y la misma pregunta de siempre:
¿Realmente nadie lo vio venir?
La fiscalía de la irresponsabilidad
La intersección de Libertador y Ameghino funciona como una aduana simbólica. No se pide documentación. No se controla nada. Se cruza, simplemente, a un territorio donde las normas parecen opcionales: picadas, maniobras temerarias, vehículos sin casco y terrenos privados fuera del radar policial.
El 12 de enero de 2026, esa frontera invisible volvió a cobrarse víctimas:
Un nene de 8 años, en estado crítico después de un choque frontal entre un UTV rojo y una Volkswagen Amarok.
La reanimación la hizo una médica que estaba allí de casualidad. Como casi todo en La Frontera.
Un mes antes, diciembre de 2025, otro caso calcado: un niño atropellado por una joven en cuatriciclo. Sin casco. A velocidad. Y con la falsa idea de que en verano las leyes físicas entran de vacaciones.
No es accidente: es patrón
Menores al volante. Vehículos sobrecargados. Señalización ignorada. Circulación en zonas prohibidas.
La imprudencia no sorprende: se repite.
Entre 2001 y 2018, el 65% de las víctimas fatales en cuatriciclos en zonas turísticas bonaerenses fueron menores. Un dato que suena a advertencia… que casi nadie escucha.
Una historia que Pinamar ya conoce
- 2016: un joven muere en cuatriciclo.
- 2019: fallece una mujer al volcar su todoterreno.
- 2022: dos muertos al inicio de la temporada.
- 2025/2026: choques múltiples y un menor con pronóstico reservado.
Distintos años, mismo escenario.
Controles en la entrada, descontrol adentro
Municipio y Provincia despliegan operativos en accesos: licencias, cascos, seguros. La foto queda prolija.
Pero una vez que se ingresa en terrenos privados, los controles se diluyen.
El secretario de Seguridad, Lucas Ventoso, habla de “cambio cultural”.
Suena bien. Pero mientras tanto, la cultura que gobierna la zona sigue siendo:
“No pasa nada… hasta que pasa”.
Lo que los expertos piden sin vueltas
Cerrar la frontera, de verdad.
✔ Prohibición total de circulación en playas y médanos privados fuera de los corredores habilitados.
✔ Edad mínima y límite de ocupantes, según la Ley 24.449.
✔ Cero tolerancia a picadas y maniobras extremas: decomiso directo.
✔ Vigilancia con drones en accesos y zonas críticas.
Multas que existen, pero casi no se aplican
- Sin licencia / documentación: $180.000 a $540.000
- Sin casco o seguro: $180.000 a $360.000
- Maniobras peligrosas: hasta $1.800.000
- Alcoholemia: $855.500 a $2.053.200
Y qué más se podría hacer
Bases fijas de Gendarmería.
Fotomultas (más de 70 cámaras ya operan en la Costa).
Educación obligatoria en alquileres de cuatriciclos.
Banderines, antenas, señalización y una legislación específica para UTV.
Nada imposible. Solo hace falta decisión.
La verdadera frontera
La Frontera no es un accidente geográfico.
Es una metáfora incómoda: el límite entre libertad y negligencia.
Pinamar puede seguir mirando hacia otro lado o puede decidir, de una vez, de qué lado quiere estar.
Porque el otro lado —el de la irresponsabilidad total— ya mostró demasiado bien cómo termina la historia.
Fuente:
Artículo original: “Pinamar: La frontera donde muere el sentido común” – Viajes, Fotos y Comidas
https://viajesfotosycomidas.com/pinamar-la-frontera-donde-muere-el-sentido-comun/